El escritor emprendedor

El escritor emprendedor

¿Cuesta entender que el escritor es un emprendedor? En mi modesta opinión: sí. Veamoslo de otro modo:

Imagina que te las has ingeniado y has inventado un producto “X”. Es innovador, arrollador y, lo mejor: ¡funciona! Imagina que lo patentas; ahora: viene la tarea de darlo a conocer y conseguir vender tu producto. Supongo que resultará fácil ver que esta persona es un emprendedor. Ha creado un producto y se dispone a venderlo. Para ello debe invertir, pues darlo a conocer requiere de un trabajo y un esfuerzo. Lo que hace una empresa: promocionar y vender sus productos y servicios.

Ahora, imagina a un escritor: ha escrito una obra, la ha revisado, pulido, trabajando a conciencia y, lo mejor, ¡funciona! (o al menos así lo cree él). Ahora toca la tarea de venderlo. Pero claro, hay que demostrar que el producto vende. El escritor emprendedor empieza a crear su empresa: su producto es su obra.

Aun así, seguro que cuesta entender que el escritor sea un emprendedor. La gran mayoría de escritores noveles (por supuesto con excepciones) piensan: “si yo he creado una obra, alguien tiene que comprarla sí o sí”. ¿Por qué?, ¿tienes certeza de que tu obra se va a vender…? Porque si así fuera yo, desde luego, no vendería mis derechos de autor. Pues resulta que el editor tampoco la tiene. Los grandes maestros de la literatura tuvieron que demostrar que sus obras vendían a miles para que un editor quisiera comprar sus derechos de autor.

Pero es que además no es el editor el que va a decidir el éxito de tu obra, sino el lector, que es el que pagará por comprar la obra. Y puedo asegurar que hay muy pocos lectores para la cantidad de libros que se publican.

Pero hay más: el editor ha de convencer al distribuidor de que su catálogo es bueno (y pocas obras tienen la calidad suficiente…), y para más inri, el distribuidor ha de convencer al librero de que los libros que le presentan son buenos: y para ello, los libreros cuentan con espacios muy limitados y, obviamente, son muy selectivos a la hora de lucir libros en sus estantes. Pero es que aunque se consiga la ardua tarea de colocar un libro en los estantes, no se puede “comprar lectores”.

Y a pesar de ello, el escritor quiere que le publiquen gratis, que le promocionen su obra gratis, que los libreros acojan gratis sus libros y que el mayor porcentaje de ventas realizadas sea para él, no en vano ha escrito un libro… ¿De verdad se piensan muchos que el editor se va a hacer de oro con su obra…?

Pregunta: ¿de qué vivirían entonces las editoriales que invirtieran, los distribuidores que pagan almacén, comerciales, gastos de entregas y devoluciones?, ¿y los libreros? ¿No se debe pagar todo este trabajo que, de por sí, es realmente complicado y requiere de tiempo y esfuerzo económico? Es arte, pero trabajar por arte no da de comer.

Se supone que un escritor escribe porque necesita hacerlo, porque escribir es un placer, no piensa en hacerse rico si bien es bueno pensar en ello, porque cuando uno está convencido de algo no es imposible alcanzar las metas. Pero escribir no da de comer si el escritor no es un emprendedor. Hay que vender millares de ejemplares, lo cual es como comprar un boleto a la lotería; hay que escribir varios libros al año (y buenos, muy buenos y bien trabajados), lo cual es imposible si no se tiene un equipo que colabore con el autor. Todo escritor sabe lo difícil que es escribir un libro y el tiempo que lleva revisarlo a conciencia para que, de verdad, se convierta en una obra digna de los lectores.

Sí: El escritor es un emprendedor. Si tú no inviertes en tu producto, nadie va a comprar tu producto.

Entiendo que cueste menos pensar en lo idílico, pero la realidad es la que es y tiene un sentido, cuando somos capaces de entender que el editor trabaja para los escritores.

El escritor es un emprendedor y la editorial una empresa que cuesta mucho mantener. No creo que nadie se levante a diario para ir a trabajar, algunos hasta doce horas o más, sin obtener un beneficio por ello.

Respeto a quienes piensen de otro modo y, por supuesto, les envío mis mejores deseos.

 



Share This