Publicar un libro, las opciones actuales para un escritor

Publicar un libro, las opciones actuales para un escritor

Escribir y publicar un libro es una tarea que requiere no solo de una buena disposición. Se necesita además de una buena calidad literaria y conocimientos básicos sobre creación y muy amplios de redacción. Un escritor escribe por necesidad, una necesidad que se transforma en un acto solitario… Hasta que llega el deseo de compartir y publicar. Aunque en principio escribamos para nosotros mismos, llega un día en el que el escritor siente la necesidad de comunicarse.

No es menos complicado escribir que publicar un libro. Las ansias a veces nos ciegan y nos llevan a cometer diversos errores: una escritura compulsiva, una revisión acelerada; errores por pulir, técnica por desarrollar. Enviamos nuestras obras a las editoriales o concursos literarios esperando que alguien sea capaz de vislumbrar nuestro esfuerzo y apueste por nuestras creaciones. Cuidado: muchos escritores consagrados tienen escondido su primer libro publicado.

Un escritor debe armarse de paciencia y recursos. Un escritor se esfuerza por aprender a desarrollar esa capacidad que vive con él. Necesita alimentarse con la práctica y los conocimientos necesarios para llevar a buen fin sus obras. Escribir es un oficio, un arte, un trabajo, una vocación. Muchos nacen con un don, pero ese don ha de trabajarse, pulirse hasta dar forma a ese diamante en bruto que posee. Un escritor debe saber qué es una editorial. Las editoriales son empresas, el escritor es empresario. Por mucho que nos empeñemos, nuestra tarea no solo se basa en escribir si queremos ampliar nuestro perfil literario.

Una editorial tradicional no es mejor ni peor que una editorial de autoedición. El problema está en las empresas que dicen ser editores cuando trabajan como imprenta; no pueden dar salida a los libros una vez publicados.

La edición tradicional apuesta por obras cuando el escritor ya ha demostrado su valía. Algunas editoriales apuestan por autores dispuestos a apostar por sí mismo. El control de ventas en la edición tradicional es casi inaccesible. La venta de derechos puede dar lugar a cambios en tu original… Pero es que las editoriales tradicionales están empezando a autoeditar. El riesgo es grande cuando el autor es desconocido. A veces me han maldecido por contar una realidad que algunos escritores no quieren ver. El sector editorial funciona como funciona; no está en manos de nadie cambiarlo, por mucho que nos empeñemos.

Muchos escritores consagrados comienzan a optar por la autopublicación. En la editorial tradicional nunca controlaron sus ventas. En ocasiones, ni siquiera recibieron sus regalías. Publicar un libro hoy en día no es tan complicado como antes de que la edición bajo demanda y la autoedición existieran; entonces sí que tenías que pedir un préstamo para comenzar a perfilar tu currículum como escritor.

Si sabes que tu libro es tan bueno, que puede venderse, que tiene la calidad suficiente, ¿de verdad te merece la pena vender tu criatura literaria?, ¿de verdad te interesa recibir entre un 8 y un 10% sin poder controlar la cantidad de ejemplares que vendes? Sí, no adelantas un euro por publicar tu obra. La autoedición requiere de una inversión inicial fácil de recuperar cuando tu obra es buena y cuando la editorial te ofrece el apoyo comercial. Eso, en el caso de que una editorial acepte recibir tu obra. Son pocas las que están recibiendo manuscritos no solicitados por la editorial.

Ponte en la piel del editor (evita dejarte llevar por el amor al arte o caerás en la ruina). Si te llegara un autor desconocido con una obra, aunque tuviera calidad, ¿publicarías su libro arriesgando tu dinero? Nadie asegura que el libro vaya a venderse aunque tenga fuerza suficiente. Lo que sí vende es tener un buen padrino o ser parte del reparto de Telecinco… Es triste, sí; me apena, mucho. Yo también pensaba hace viente años que bastaba con escribir.

La parte más difícil de esta historia no es publicar un libro: es venderlo. Muchas editoriales, por mucho que se esfuercen, no llegan al distribuidor. Sin ellos, lo tienen complicado para acceder a las   librerías. Pueden hacerte marketing online, que también es válido y mucho, pero no pueden colocarte un libro un estante. Eso sí, la mayoría te darán una bonita caja llena de ejemplares (¡ojo!). Nosotros contamos con equipo experto en comunicación y con una trayectoria de más de quince años en el oficio. Es difícil, de verdad que lo es, pero hemos ido creciendo con esfuerzo y pasión por el oficio.

No es culpa del editor; tampoco lo es del distribuidor ni del librero. Sus espacios son limitados, teniendo en cuenta que solo en España se publican casi doscientos mil títulos anuales.

Algunos escritores me dicen: “yo soy escritor, bastante hago con escribir. No tengo por qué involucrarme en difundir mi obra”. ¿En serio?, aunque tengas el apoyo de una editorial, ¿no vas a mover un dedo en dar a conocer tu obra? Si ya de por sí el camino es complicado, estás empezando a fabricarte muros.

Aun así, en El nuevo sello Editorial El Desván de las Letras, aunque vamos a ofrecer autoedición asistida, vamos a seleccionar títulos y vamos a apostar por ellos. Sí: edición tradicional. Como se comprenderá, será un mínimo de libros los que entren en esta selección (o nos arruinaríamos). Se requerirá  de una media alta calidad. El autor debe involucrarse en la promoción y venta de su obra. Pero la editorial llevará el esfuerzo más pesando realizando un buen marketing.

¿Quieres conocer más sobre cómo funciona el sector editorial?

¿Estás pensando en publicar tu libro?

Mercedes González

editorial@eldesvandelasletras.com



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