Escribir: más allá del oficio

Seamos objetivos. Escribimos porque necesitamos compartir nuestros pensamientos, aunque solo sea para escucharlos a solas, en el silencio de una habitación o entre el bullicio de una cafetería. Escribimos porque necesitamos escribir. Es una forma de liberar el pensamiento en estado puro de evadirnos de lo cotidiano y vivir cuantas vidas queramos inventar.

Un escritor siente que su vocación va más allá del oficio. Escribe por puro placer y se esfuerza por aprender a manejar con soltura sus herramientas. La técnica, los recursos: el oficio.

Dijo Calderón de la Barca: Los sueños, sueños son. Benedetti aconseja: Dale vida a tus sueños…

Soñar es vivir, así como escribir es una forma de sentir la vida desde diferentes puntos de vista que hacen que soñar sea una forma de expresar los sentimientos, de compartir experiencias e incluso de alcanzar nuestros objetivos.

Pero no seamos ilusos. Un sueño se alcanza cuando uno se esfuerza en trabajarlo a fin de conseguirlo. Para ello, no podemos creernos que solo por el hecho de haber escrito un libro un editor apostará por nosotros. La industria editorial no funciona ni ha funcionado nunca así. Me refiero a que “para bautizarse, hay que tener padrino”. Entendamos que una editorial es una empresa. Como empresario, un editor invierte en un proyecto arriesgando lo menos posible para evitar caer en la ruina. Cuando recibe una obra, no solo valora su calidad… No es que sea triste, es que no basta con ello cuando lo que hacen falta son lectores, porque existen más escritores que personas que compren libros y lean.

Es necesario, diría que obligatorio, ser honestos con nosotros mismos y aceptar las críticas constructivas. La mayoría de las obras que recibo requieren de una revisión y, casi siempre, de un trabajo de “reescritura”. El escritor es autodidacta y tiene talento, pero no ha pulido su oficio porque desconoce la técnica, la puntuación de los diálogos, las normas de la RAE; se ha perdido entres sus divagaciones sin tener en cuenta que habla para una persona ajena a sus pensamientos. Escribe con la libertad que le nace de esa vocación que tira de su mente, pero debe aprender su oficio si quiere llegar a ser un escritor profesional. Cuando les comentas que su obra necesita un trabajo profundo de corrección (hasta su mensaje de correo ha llegado plagado de faltas de ortografía), que se ha de trabajar la coherencia, la trama, la composición, etc. se siente ofendido. Nada se puede hacer por ese escritor que no reconoce sus errores y que desconoce por completo su oficio. Seguramente, nunca llegará a cumplir su sueño y se sentirá enormemente defraudado.

Destacar entre los miles de cientos de libros publicados es como conseguir alcanzar la punta del iceberg. Y puedes llegar a alcanzarla, desde luego. Pero rompe antes con los tópicos y las utopías. Infórmate de qué es una editorial, de cómo trabaja un editor, de los beneficios de la edición tradicional y de sus contras. De los contras de la autoedición y sus beneficios. Encuentra tu manera de acceder a los lectores sabiendo cómo se puede llegar hasta ellos.

Pequeños consejos que podrán ayudarte a conseguir grandes sueños:

  • Escribe por puro placer.
  • Estudia El arte de escribir en todas sus facetas y ten en cuenta la técnica para saber si estás desarrollando bien tus ideas.
  • Ponte al día con las normas de la RAE. Cuida tu gramática y tu ortografía, es tu carta de presentación.
  • Revisa tus escritos.
  • Pide que un corrector profesional pula los errores que siempre quedan, pues corregirse a uno mismo es una tarea muy, muy complicada.
  • Vuelve a revisar y asegúrate que el futuro lector comprenderá aquello que has querido trasmitirle, compartiendo con personas ajenas a ti tus textos a fin de conseguir diferentes puntos de vista que serán siempre más objetivos que tu crítica hacia tus propias creaciones.
  • Registra tus obras.
  • Infórmate bien de cómo funciona, y ha funcionado siempre, la empresa editorial, y recalco “empresa”.
  • Busca la mejor opción para comenzar a crearte un perfil literario que será tu carta de presentación cuando contactes con las editoriales tradicionales. Me temo que para ello, por tu cuenta o por cuenta ajena, tendrás que autopublicar tus obras. No existe más camino porque pocas, casi ninguna, editorial acepta ya manuscritos no solicitados.
  • Indaga después sobre cómo vender un libro y promocionarse en Redes Sociales, foros, entidades culturales, Medios de Comunicación, etc. No todas las editoriales tienen capacidad para llegar a las librerías y porque aunque así fuera, como escritor “empresario” que quieres llegar a ser, te toca hacer parte de esta labor que formará parte de tu agenda de trabajo.

Si apuestas por ti mismo te será más fácil que otros también lo hagan y entonces, los sueños serán más que imágenes representadas en nuestro anhelo de conseguir una realidad palpable.

Si necesitas contactar con un asesor literario, escríbenos o llámanos por teléfono. Te ayudaremos a darle vida a tus sueños siempre y cuando estés dispuesto a trabajar con empeño, constancia, y los conocimientos necesarios para llegar a ser el escritor profesional que siempre has querido.

Deja un comentario